La importancia de planificar la compra para evitar el desperdicio alimentario

La importancia de planificar la compra para evitar el desperdicio alimentario

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Es una de las conclusiones de un estudio de AECOC, que define cinco tipos de consumidor en relación con la gestión de la alimentación.

Los hogares españoles tiran a la basura 1.325,9 millones de kilos de alimentos al año, según el Ministerio de Agricultura, Pesca, Medio Ambiente y Alimentación (MAPAMA). Aunque cada vez son más conscientes del problema, las diferentes tipologías de consumidor tienen también una relación específica con el desperdicio alimentario. La Asociación de Empresas de Gran Consumo (Aecoc), ha identificado cinco actitudes frente a este problema en el estudio “Hábitos de aprovechamiento de los alimentos”.

El objetivo, compartido con ASEDAS, es ayudar a tomar conciencia del problema y buscar soluciones al desperdicio alimentarioEntre las conclusiones del estudio para evitar el desperdicio podemos destacar la importancia de planificar las compras y de crear nuevas recetas a partir de restos.

Los tipos de consumidor identificados son los siguientes:

  • Reaprovechadores: Son conscientes del desperdicio alimentario y constituyen el 32% del total, por lo que son el grupo más abundante. En un 59% está formado por hogares con hijos. Su actitud ante el desperdicio es la de reaprovechar la comida y elaboran recetas creativas y nutritivas con las sobras. Un 47% de ellos consume los productos una vez superada la fecha de consumo preferente. Los reaprovechadores son los que peor se sienten cuando se les estropea o pasa un producto en la nevera (94%).
  • Foodwaste generators: Suponen el 21% del total y son los que más comida desechan ya que un 11% tira mucho y sólo un 4% no tira nada. Entre sus componentes hay un mayor porcentaje de jóvenes y de hogares unipersonalesSon el grupo con peor planificación y control ya desde el momento de la compra.
  • Busca caprichos: Representan un 16% del total. Tampoco planifican la compra con antelación y son fácilmente influenciables por las novedades. Un 78% de los “busca caprichos” acaba comprando más de lo que esperaba, sin embargo, son los que tienen mayor percepción de que los alimentos son cada vez más caros (89%) y, por ello, un 80% busca más ofertas en alimentación superando en esta tendencia a los otros grupos. A un 84% le gusta probar nuevos productos y sabores. Son los que comen más fuera de casa (41%).
  • Price driven: Otro 16% de los consumidores corresponde a los hogares con menos ingresos y suponen el grupo más sensible al ahorro. Un 93% de los miembros de este grupo se siente mal cuando se les estropea un producto en la nevera y son, junto a los reaprovechadores, los que menos tiran con un 22%.
  • Eco friendly: Suponen el 15% de los encuestados y en el 48% de los casos son parejas con hijos. En cuanto a sus hábitos a la hora de adquirir alimentos, un 81% dedica más tiempo a hacer compras pequeñas y frecuentes. El 82% se declaran seguidores de la dieta mediterránea y tienen conductas de planificación de compra y sostenibilidad. Sin embargo, gestionan peor las sobras y su desperdicio alimentario supera al de la media, ya que sólo un 51% afirma tirar poco o nada. El 87% de los eco friendly recicla y reutiliza todo lo posible, superando a todos los demás grupos.