El peso de la franquicia en alimentación

Franquicia supermercado - ASEDAS

Este segmento de la distribución de gran consumo se destaca como un potente generador de empleo.

El sector de la alimentación es uno de los que más peso y rentabilidad tienen en España, según indican los datos de la consultora especializada T4 Franquicias y la Asociación Española de Franquiciadores (AEF).

De hecho, el sector de la alimentación en el negocio franquiciado es un potente generador de empleo, un total de 66.539, lo que supone casi uno de cada cuatro (24,7%) de la plantilla total de las franquicias (268.986). La alimentación opera 65 enseñas de franquicias, una cifra considerada baja en comparación con la cantidad total de enseñas de sectores como la moda (229), la hostelería (187), los servicios (172) o la belleza (101). En contrapartida, sus franquicias facturan más de un tercio del total, teniendo en cuenta las 41 ramas de actividad controladas por dicha consultora.

Según el último informe de Asociación Española de Franquiciadores (AEF), en 2016 la facturación del sector de la alimentación superó los 10.115 millones de euros sobre los 26.991 totales del sector, lo que equivale a un 37% respecto a la cifra total. Este dato se ha incrementado teniendo en cuenta que un año atrás, en 2015, se trataba de 6.144 millones de euros en relación a un total de 18.667, lo que representaba un 33%.


Las claves de la lucha contra el desperdicio alimentario llegan al Senado

Las claves de la lucha contra el desperdicio alimentario llegan al Senado

El director general de ASEDAS afirma en la Cámara Alta que las acciones contra el desperdicio alimentario deben ser transversales y estar basadas en el incentivo y el estímulo, no en medidas impositivas.

La lucha contra el desperdicio alimentario es un problema complejo que tiene múltiples facetas e implica a la sociedad en su conjunto. Por lo tanto, las acciones deben ser transversales y estar basadas en el incentivo, el estímulo y la concienciación, nunca en medidas impositivas. Ésta es una de las principales conclusiones de la intervención del director general de ASEDAS, Ignacio García Magarzo, en la Ponencia de Estudio sobre Desperdicio Alimentario en el Estado Español que ha tenido lugar en el Senado.

En su cuarta comparecencia en la Cámara Alta, el director general de ASEDAS ha recordado que el desperdicio alimentario en los supermercados de ASEDAS es inferior al 1% de los productos que pasan por sus lineales. La mayor parte del desperdicio se produce en los hogares –hasta un 42%- y, en este sentido, salvo algunas asociaciones de consumidores, se echan en falta más iniciativas de concienciación.

Desde ASEDAS se llevan a cabo acciones relacionadas con el apoyo a campañas contra el desperdicio alimentario tanto públicas como privadas, se promociona la asunción de buenas prácticas a través de grupos de trabajo interno y de la firma de acuerdos como el Código de Buenas Prácticas de Contratación Alimentaria.

Por parte de sus empresas, la práctica habitual de donaciones –más de 13.000 toneladas al año- se completa con acciones de logística como son el control y gestión de excedentes, la mejora de manipulación de alimentos en tienda, la reposición diaria de producto, la adaptación de formatos a las necesidad del cliente y la integración de los proveedores en ciclos cortos -21 horas del campo a lineal- de aprovisionamiento.

Ignacio García Magarzo ha concluido destacando la necesidad de abordar las cuatro facetas del problema: social y ética, medioambiental, sostenibilidad de la producción –que se produzca lo que se consume- y seguridad alimentaria. Para ello es fundamental abordar el problema desde una visión compartida, combinar soluciones globales con locales en las que la formación y la información sean prioritarias y, en lo que respecta a la distribución, eliminar trabas a la logística inversa y cargas impositivas a los productos que se donan.


¿Tarjeta o efectivo? Los españoles no tienen dudas

¿Tarjeta o efectivo? Los españoles no tienen dudas

La tarjeta sigue siendo la reina del pago electrónico pero no hay que perder de vista tendencias de futuro relacionadas con el pago por móvil y, por supuesto, con la compra online.

¿Con tarjeta o en efectivo? Ésta es una pregunta habitual en la línea de cajas de cualquier supermercado. Y la respuesta, cada vez más, es “con tarjeta, gracias”. Así lo confirman los datos de Banco de España en su último informe sobre la materia. Los españoles cada vez utilizan más la tarjeta en detrimento del efectivo. En 2016, el pago con tarjeta ya superó al dinero que se saca de los cajeros- y la tendencia se ha repetido en los primeros meses de 2017, con un incremento de hasta el 9%-. Uno de los motivos es el descenso en el parque de cajeros, así como las comisiones que se cobran.

Otro, sin duda, es la comodidad a la hora de realizar el pago. Si la tarjeta sigue siendo la reina del pago electrónico, no hay que perder de vista tendencias de futuro relacionadas con el pago por móvil y, por supuesto, con la compra online, que también suele realizarse a través de tarjeta.

En paralelo al uso de la tarjeta, las terminales punto de venta, las máquinas para realizar los pagos en los comercios, siguen creciendo. En este auge ha influido, junto con la demanda de los consumidores, con una bajada de las tarifas que cobran los bancos a los comerciantes para fomentar su uso.