La RSC es un factor de decisión de compra

Las acciones de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) cada vez pesan más en las decisiones de compra de los consumidores, según el Índice de Medición de Empleados (IMEA), elaborado por Alares, que ha estudiado en esta ocasión el grado de importancia de la experiencia de compra y los factores que influyen en la toma de decisiones del consumidor.

Nada menos que el 85 por ciento de los encuestados afirma otorgar gran importancia al aspecto de la RSC, aunque solo el 32 por ciento reconoce informarse activamente de la política social de la empresa. Deducimos, por lo tanto, que es necesario incrementar y perfeccionar la labor de comunicación de las compañías sobre las actividades de RSC que son significativas para los consumidores pero que también son las grandes desconocidas en cuanto al valor que aportan a la sociedad.

Si el consumidor está preocupado por el impacto de su compra hacia la sociedad, también lo está por sus propios intereses. Según la encuesta el 86 por ciento destaca la importancia de que una organización muestre preocupación por sus necesidades e inquietudes como compradores. En este sentido, el servicio –que incluye una buena experiencia de compra y trato personalizado- y la satisfacción por el producto son aspectos que pesan mucho en la decisión de compra.

En lo referente a la experiencia en tienda, el consumidor valora el trato personalizado en 72 por ciento y atribuye a la tecnología un porcentaje mucho más bajo, que apenas llega al 15%.


Hacia unas condiciones de competencia equitativas en la era digital

La tecnología digital ha impulsado un cambio importante en la forma en que las personas compran, pero ésta también ha transformado la manera en que las empresas de la distribución hacen negocios. La digitalización está cambiando el panorama competitivo del sector de muchas maneras, la principal es que en ocasiones la distinción entre venta física y online se vuelve difusa en un escenario en que ambos están condenados a coexistir.

La digitalización ha provocado cambios masivos en las cadenas de suministro, aumentando la transparencia pero también la presión competitiva. En este sentido, los datos y la capacidad de usarlos brindan una ventaja, y lo harán cada vez más. Pero, para aprovecharla, se debe crear un escenario en que las reglas del juego sean las mismas para todos los actores que en él intervienen.

En el marco de la Cumbre Empresarial Europea que se ha celebrado recientemente, el Director General de EuroCommerce, Christian Verschueren, subrayó la necesidad de que la regulación ayude a la transición digital del sector de la distribución y que se establezcan condiciones de competencia equitativas entre los operadores digitales y los canales de distribución. “Necesitamos políticas con visión de futuro para garantizar que Europa pueda adoptar y mantener un papel de liderazgo en las tecnologías emergentes, incluida la inteligencia artificial y el blockchain, lo que tendrá un mayor impacto en nuestro sector“, añadió.


Comercios para mantener vivas las ciudades

Una buena combinación de tiendas, que ofrece una amplia variedad de productos y servicios, es fundamental para mantener los centros de las ciudades como lugares ideales para vivir, visitar y disfrutar. Éste fue el mensaje central de la conferencia “Venta al por menor y al por mayor: innovación para mantener las ciudades vivas“, que ha sido organizada por EuroCommerce. Muchas ciudades, particularmente las medianas, ven cómo las tiendas luchan por sobrevivir, con un panorama que cambia rápidamente, nuevas cargas regulatorias y el impacto de la transformación digital en la forma en que los consumidores compran. En el evento, las empresas, las autoridades locales y las instituciones de la UE compartieron su experiencia y buenas prácticas sobre cómo mantener los centros urbanos vivos y atractivos.

El director general de EuroCommerce, Christian Verschueren, dijo que “las empresas minoristas y mayoristas conforman una parte vital del tejido social y económico local de nuestras ciudades, pero muchas se han visto obligadas a cerrar. La reciente comunicación de la Comisión sobre el comercio afirma claramente que la reglamentación excesiva de nuestro sector obstaculiza la competencia, reduce la elección del consumidor y aumenta los costes. Abordar barreras innecesarias para hacer negocios debe ser parte de un enfoque global con las autoridades locales. Todas las partes interesadas deben trabajar juntas para revitalizar los centros urbanos, analizando la infraestructura básica de la ciudad y el impacto de la regulación. El comercio ya están desempeñando un papel activo en las acciones para equipar a las ciudades a fin de que satisfagan las oportunidades y los desafíos del siglo XXI, y están dispuestos a contribuir a este trabajo en toda Europa”.

El Retail se enfrenta a un incremento de las normas locales, nacionales y de la UE, lo que agrega costes y dificulta la realización de negocios, y cargas impositivas desproporcionadas que socavan la competitividad. Las altas tasas de desocupación de locales -en algunas ciudades de hasta 25%-, crean un círculo vicioso de declive, haciendo que las ciudades y centros no sean atractivos para los consumidores, y un creciente número de restricciones de acceso y movilidad a ciudades y centros urbanos disuaden a las personas de comprar en la ciudad.

En este contexto, EuroCommerce acoge con especial satisfacción las conclusiones y recomendaciones recogidas en la Comunicación de la Comisión titulada «Un sector minorista adecuado para el siglo XXI», sobre la eliminación de las barreras innecesarias o desproporcionadas tanto para el comercio minorista como para el  mayorista. EuroCommerce buscará trabajar con la Comisión para alentar ideas innovadoras para apoyar la vitalidad de los centros urbanos, pedirle que trabaje con el sector en el diseño de proyectos de revitalización e investigación para ayudar a las ciudades a enfrentar estos desafíos, y que haya más fondos disponibles para estos.


La Unión Europea tiene los más altos estándares de seguridad alimentaria del mundo

La seguridad alimentaria es una de las grandes preocupaciones de la Comisión Europea para garantizar el bienestar de los 500 millones de ciudadanos europeos. Para alcanzar ese objetivo, más de 100.000 personas en los países de la UE realizan controles oficiales de alrededor de 20 millones de operadores de alimentos en la UE.

Para explicar de manera fácil los procesos de control que se realizan en los alimentos, la Comisión ha editado un vídeo en el que se subraya como los diferentes grupos de alimentos son examinados desde su origen en las granjas y experimentan nuevos controles durante el transporte, kioscos de venta callejera, restaurantes y supermercados.

El objetivo es detectar con rapidez y en cualquier eslabón de la cadena agroalimentaria posibles contaminaciones por microbios, parásitos u otros problemas y asegurar que no se produce ningún riesgo para la salud de los europeos.

La red de seguridad alimentaria en Europa presenta, de este modo, los más altos estándares de calidad y seguridad alimentaria del mundo.


ASEDAS, en la lucha contra el excedente alimentario

ASEDAS, en la lucha contra el excedente alimentario

España es el séptimo país de Europa que más comida desperdicia (7,7 millones de toneladas al año), tras el Reino Unido, Alemania, Holanda, Francia, Polonia e Italia, según datos de la Comisión Europea. En los hogares, el desperdicio alimentario alcanza el 42% del total, en la fase de fabricación el 39%, en la restauración el 14% y en la distribución el 5%. Por lo tanto, abordar el problema del excedente alimentario necesita de una visión holística que permita actuar desde distintos ámbitos: sector primario, industria, sector HORECA, consumidores y, también, la distribución.

Por ello, en el marco de su proyecto “La Alimentación no tiene desperdicio”, que suscriben más de 400 compañías de todo el país, AECOC ha reunido a una treintena de organizaciones para estudiar y buscar soluciones al problema del excedente alimentario. ASEDAS ha sido una de ellas, reafirmando así su compromiso con este problema social y medioambiental.

Medición, formación y comunicación

Entre las conclusiones, destaca la necesidad de actúa en tres ámbitos principales:

  1. Dotar a cada uno de los eslabones de sistemas de medición y de guías que ayuden a implementar buenas prácticas.
  2. Impulsar planes de formación -tanto entre empresas como a los profesionales de las compañías- que ayuden a reducir ineficiencias generadoras de desperdicio.
  3. Trabajar en un gran plan de comunicación conjunto que permita sensibilizar a la opinión pública sobre la importancia de hacer un buen uso de los alimentos y también a toda la cadena agroalimentaria de la conveniencia de impulsar proyectos que ayuden al consumidor a reducir el desperdicio.

De una manera más concreta, la acción más llamativa que se ha previsto es la celebración del “La Semana contra el desperdicio alimentario”, una iniciativa que nace a propuesta de la distribución, y a la que se ha sumado todo el resto de eslabones de la cadena y las empresas de restauración.

La Semana contra el Desperdicio Alimentario se celebrará por primera vez antes de la finalización de 2018 y tiene como objetivo ofrecer información y actividades para todos los públicos en los puntos de venta (folletos, actividades infantiles, recetas de aprovechamiento…).

También la hostelería, la industria, el sector primario y las asociaciones de consumidores aprovecharán la celebración de esta semana para llevar a cabo acciones de sensibilización y comunicación al consumidor y a la opinión pública en general.

Las empresas solicitan un marco regulador más homogéneo

Desde un punto de vista más político, las mesas de trabajo han puesto de manifiesto la necesidad de disponer de un marco común de trabajo que permita llevar a cabo las mismas prácticas contra el desperdicio alimentario en todo el país. En ese sentido han indicado que la diferencia de criterios que regulan, por ejemplo, las donaciones de productos en las diferentes Comunidades Autónomas, lo que dificulta su gestión en la prevención del desperdicio a nivel nacional.